9 de marzo de 2009

Los Guerreros en Pieles de Oso




Atentos hombres y escuchad mi canto!
Por que os hablaré de esos hombres que luchan,
esas bestias que pelean sin descanso,
aquellos que a la muerte reciben de buen grado!

De mis dias de batalla no tengo otro recuerdo,
mas oscuro que el de las bestias del norte,
los gimoteos de los amigos de los muertos,
los gritos de horror del enemigo esa noche.

Cruzando el gran mar fuimos hacia el oeste
con promesas de batallas,oro y mujeres
y fuimos todos armados hasta los dientes,
ansiosos de hacer temblar a los más valientes.



L
as naves juntas contaban treinta,

y el lomo de cada dragón llevaba veinte,
sobre los barcos se olía fiesta,
pues desconociamos que nos acompañaba la muerte.

Luego de mucho navegar y añorar la tierra,
llegamos a esa isla verde que está en occidente,
en la noche se alzaron todas las tiendas,
y no vimos la nave que atracó mas al este.

En sueños los dioses decían mi nombre,
me dijeron sobre el peligro que vendría
mas ante el oro débil es el hombre
y los presagios en el olvido se hundirían.


C
uando de oro se bañó el follaje

nos alzamos y preparamos para partir
oiamos dentro nuestro el grito salvaje:
fortuna y gloria o en la batalla a morir!

Nos moviamos rapido corriendo sin respiro
los sentimientos de combate nos pesaban
mas al final el disco de plata fue testigo
de nuestra silenciosa y veloz llegada.

Desde el bosque veiamos al enemigo,
el que adoraba un dios sin campeones,
cuando en nuestras espaldas pisadas sentimos
y aprendimos que la muerte no camina en montones.

Tres veces cuatro contaban estos soldados,
a ojos ignorantes para matar son muy pocos
mas el sabio sabe que debe hacerse a un lado,
pues habian llegado,quienes visten pieles de osos y lobos.

Nuestros corazones estaban tranquilos por ahora,
ya que sabiamos que no debiamos temerles
que eran nuestros aliados en esta hora
pero conocida es la reputacion,de los feroces berserkers.

Ni miradas nos dieron ni palabras pronunciaron,
solo pasaron a nuestro lado muy callados,
aunque detras de sus espaldas dejaron
esa aura de terror que los sigue a todos lados.

Los cuernos sonaron y los hombres gritaban,
se sentía que la batalla estaba cerca
nuestros hombres llamaban y cantaban,
y el enemigo preparaba su defensa.

No mucho despues cruzamos nuestras espadas
y los soldados del dios cristo peleaban con rudeza,
los hombres caían muertos en batalla
se oia a las mujeres llorar su tristeza.

Llego el atardecer y nuestros flancos fueron vencidos
el enemigo era fuerte y conocia el lugar,
mas caro pagaron el precio por mis hermanos caídos
y muchos de ellos morirían esa noche por defender su hogar.

Cuando nuestra voluntad desfallecía,
los dos ejercitos pararon de luchar
se oían aullidos y una terrible algarabía,
el destino del enemigo se estaba por sellar.

De los bosques cercanos escaparon todos,
una terrible manada del horror,
los guerreros que aullaban como lobos
los que morían sin morir,los que no sentían dolor


L
os soldados del dios cristo no entendían
a que se debía esta tardía llegada,
pero al ver nuestros rostros de miedo y alegría,
supieron que nada bueno les esperaba.

Lo que mis ojos vieron en ese momento
no lo creería ni el niño mas inocente,
pues nadie puede pelear durante horas
con cuatro penachos clavados en el vientre.

Los vi escupir espuma y morder al enemigo,
como sus cuerpos sangraban a borbotones,
mas los Hombres de Odin aceptaban su destino
y rehusaban de gritar todos sus dolores.

En un momento uno de ellos pasó a mi lado,
lo sentí como Sleipnir volando en mi flanco,
su cuerpo en sangre estaba bañado,
y su rostro de alegria,del terror me dejó blanco.

Tenía los ojos inyectados en sangre
y una sonrisa que llenaba de terror,
alli el capitan enemigo recordó a sus padres,
pues al segundo su cabeza reposaba sobre el verdor.

Nadie podía detener al oso con el hacha,
mi corazon se henchía de orgullo de mi compañero,
aunque en su mente solo había batalla
y otras dos cabezas nativas rodaron mirando al cielo.

Triste fue ver el final de tan feroz guerrero,
que luego de batallar asi casi eternamente
se arrojó exhausto y herido al suelo,
mientras el enemigo lo rodeaba lentamente.

Temerosos se acercaban para darle fin
y un ignorante gritó enojado "es solo humano!",
y al matarlo olvido que este era Hombre de Odin,
pero lo recordó al ver en la boca del salvaje su propia mano.

Asi fue que doce hombres lograron hacer retroceder,
a un centenar de combatientes de muchos años,
y mucho después del largo atardecer
la escaramuza ya había terminado.

Juntamos el botín y volvimos,
extrañando el hogar y nuestras familias
y aunque heridos y apesumbrados
no dudamos en irnos con gran prisa.

Al tiempo llegamos a nuestros asentamientos,
y contamos de lo vivido,honorable y horroroso
y con temor,respeto y agradecimiento,
recordamos a los guerreros en pieles de oso.





Por Valandil (A.C.).

1 comentario:

Samaeli dijo...

Felicidades por su blog.
Esta Interesante y a mi me gusta mucho la edad medieval y literatura fantastica. Haber si puedes darte una vuelta a mi blog. Es de el Señor de los Anillos. http://librosdegondor.blogspot.com/

Samaeli

Heimdall

Heimdall
El Guardián,El Eterno Vigía del Bifrost, El Del Cuerno